En un giro inesperado que ha sacudido al mundo del fútbol, el conductor personal de Diogo Jota, António Mendes, rompió meses de silencio para revelar un secreto impactante relacionado con el trágico accidente que cobró la vida del delantero del Liverpool y su hermano André Silva el 3 de julio de 2025. La declaración, publicada en un video exclusivo en la plataforma X el 13 de septiembre de 2025, ha generado una tormenta de especulaciones y emociones entre los aficionados, quienes aún lloran la pérdida de uno de los jugadores más queridos de la Premier League. Mendes, quien trabajó con Jota durante sus años en Liverpool, afirmó haber guardado este secreto por respeto a la familia, pero decidió hablar para “aclarar la verdad” sobre los eventos que llevaron a la tragedia en la autopista A-52 en Zamora, España.

El accidente ocurrió cuando el Lamborghini Huracán de Jota, conducido por André, sufrió un reventón de neumático a alta velocidad, lo que provocó que el vehículo se saliera de la carretera y se incendiara. Según Mendes, quien no estaba presente en el momento del accidente, Jota le había confiado días antes que planeaba hacer un viaje por carretera con su hermano para celebrar su reciente boda con Rute Cardoso, su pareja de 13 años, el 23 de junio de 2025 en Oporto. Mendes reveló que Jota había expresado preocupaciones sobre el estado del vehículo, mencionando un “extraño ruido” en los neumáticos durante un viaje previo. Sin embargo, el futbolista decidió no posponer el viaje, confiando en que todo estaría bien.

La confesión de Mendes ha desatado controversias, ya que sugiere que el accidente pudo haberse evitado. “Diogo me dijo que quería revisar el coche, pero estaba tan emocionado por el viaje con André que lo dejó pasar”, afirmó Mendes en el video, visiblemente emocionado. “Nunca pensé que esa sería la última vez que hablaría con él”. Estas palabras han generado preguntas sobre la responsabilidad en el mantenimiento del vehículo y han llevado a algunos a especular sobre posibles negligencias, aunque las autoridades españolas aún no han concluido su investigación oficial. El informe preliminar señaló que el exceso de velocidad fue un factor, pero no mencionó problemas mecánicos específicos.

La muerte de Jota y su hermano dejó un vacío inmenso en el fútbol mundial. Liverpool, donde Jota brilló como un delantero letal desde su llegada en 2020, retiró el dorsal número 20 en su honor, una decisión aprobada por Rute y la familia Silva. Wolverhampton Wanderers, su club anterior, organizó un homenaje masivo en el estadio Molineux, con una pancarta que decía: “Corre libre en campos de oro”. En Portugal, el presidente Marcelo Rebelo de Sousa y el primer ministro Luís Montenegro expresaron sus condolencias, mientras que Gondomar, la ciudad natal de Jota, declaró un día de luto. Rute, ahora viuda y madre de tres hijos pequeños, regresó a Gondomar para estar con su familia, como reveló recientemente el abuelo de Jota, Fernando Silva.
La revelación de Mendes ha reavivado el dolor de los aficionados y ha generado debates en las redes sociales, particularmente en X, donde el hashtag #JotaTruth se ha vuelto viral. Algunos elogian la valentía de Mendes por hablar, mientras que otros critican su decisión de hacerlo público, argumentando que podría causar más sufrimiento a Rute y sus hijos, Dinis, Duarte y su hija menor. Mendes, sin embargo, insistió en que su intención era rendir homenaje a Jota y aclarar rumores. “Diogo era más que mi jefe; era un amigo que confiaba en mí”, dijo. “No quiero que su memoria se manche con especulaciones”.
El impacto de Jota en el fútbol trasciende sus logros en la cancha. Conocido por su humildad y dedicación, Jota dejó una marca imborrable en Liverpool, donde marcó 56 goles en 142 partidos, y en Wolverhampton, donde se convirtió en un ídolo tras ascender al club a la Premier League. Su relación con Rute, a quien conoció en la adolescencia, fue un pilar en su vida, y su compromiso con la familia era evidente en cada entrevista. La tragedia, ocurrida apenas días después de su boda, ha hecho que muchos vean su historia como un recordatorio de la fragilidad de la vida.
Mientras la investigación sobre el accidente continúa, la confesión de Mendes ha abierto nuevas preguntas. ¿Hubo un fallo mecánico que pudo haberse detectado? ¿Por qué Jota, conocido por su meticulosidad, no actuó ante las advertencias sobre el vehículo? Estas incógnitas han llevado a algunos a exigir una investigación más profunda, mientras que otros piden respeto para la familia Silva. Rute, quien ha mantenido un perfil bajo desde la tragedia, no ha comentado públicamente sobre las declaraciones de Mendes, pero fuentes cercanas indican que está enfocada en proteger a sus hijos y reconstruir su vida en Gondomar.
La confesión del conductor ha añadido una capa más de complejidad a una tragedia que ya ha conmocionado al mundo. Mientras los aficionados lloran a Jota, su legado como futbolista y hombre de familia permanece intacto. La verdad completa sobre el accidente puede tardar en salir a la luz, pero por ahora, las palabras de Mendes han asegurado que la memoria de Diogo Jota siga viva, tanto en los corazones de los fans como en los debates que su pérdida continúa generando.