Hansi Flick no pudo contener las lágrimas en la sala de prensa de Stamford Bridge.
Apenas unas horas después de la dura derrota 3-0 ante el Chelsea, el entrenador del FC Barcelona compareció con el rostro desencajado y soltó una confesión que ha conmocionado al mundo del fútbol: «Realmente me arrepiento de haberlo dejado jugar ese día.
Si no hubiera jugado, ahora no estaría en este estado…». El responsable soy yo».

El técnico alemán hablaba de Lamine Yamal. El extremo de 18 años, que había sido titular indiscutible en Londres a pesar de arrastrar molestias desde hacía semanas, abandonó el césped visiblemente dolorido tras un sprint en el minuto 62.
En un primer momento se pensó que solo era fatiga, pero las pruebas realizadas al regresar a Barcelona han confirmado el peor diagnóstico: rotura parcial del bíceps femoral derecho con afectación de grado 2-3 y edema óseo asociado.
El tiempo estimado de baja oscila entre tres y cinco meses, aunque el club no descarta que pueda alargarse si aparecen complicaciones.

«Lo vimos cansado, pero él insistía en que podía seguir. Es un chico con una mentalidad increíble, siempre quiere ayudar al equipo. Yo confié en su palabra y en la de los médicos, que no detectaron nada alarmante antes del partido.
Hoy me doy cuenta de que debí protegerlo más», reconoció Flick con la voz quebrada, visiblemente afectado. «Esto me va a acompañar toda la vida».

Las palabras del entrenador corrieron como la pólvora por las redes sociales. En cuestión de minutos, #FuerzaLamine y #GràciesHansi se convirtieron en tendencia mundial. Miles de aficionados culés enviaron mensajes de apoyo tanto al técnico como al jugador, rechazando cualquier tipo de culpa hacia Flick.
«Hansi, nadie podía prever esto», «Lamine quería jugar, tú solo confiaste en él», «Ahora a cuidarlo entre todos» fueron algunos de los comentarios más repetidos. Incluso seguidores del Real Madrid, Atlético y otros clubes rivales se sumaron a la ola de solidaridad con el joven talento de la cantera.
Desde el Hospital de Barcelona, donde permanece ingresado para realizar pruebas complementarias y comenzar el tratamiento, Lamine Yamal respondió con un mensaje que ya acumula más de cuatro millones de “me gusta” en Instagram:
«No quiero que nadie se sienta culpable, y mucho menos al míster. Yo le dije que estaba bien, quería jugar y ayudar al equipo. Esto es fútbol, a veces pasan estas cosas. Ahora toca recuperarse, trabajar duro y volver más fuerte que nunca.
Gracias por todos los mensajes, me dan mucha fuerza. Visca el Barça i visca Catalunya ❤️💙».
Acompañó el texto con una fotografía en la camilla, con el pulgar levantado y una leve sonrisa, intentando transmitir tranquilidad a una situación que, internamente, preocupa muchísimo al cuerpo médico del club.
Según ha podido saber este medio de fuentes internas, el staff médico del Barça, liderado por el doctor Ricard Pruna, ha diseñado un plan de recuperación extremadamente conservador. Durante las primeras seis semanas Lamine no realizará ningún tipo de carrera ni impacto.
El objetivo es evitar a toda costa que la lesión derive en una rotura completa o en problemas crónicos que puedan condicionar su carrera. Se utilizarán las últimas tecnologías de medicina regenerativa (células madre y plasma rico en plaquetas) y se contará con la supervisión constante del departamento de readaptación.
Mientras tanto, Hansi Flick deberá recomponer un ataque que pierde a su jugador más desequilibrante en un momento clave de la temporada. Raphinha, Ferran Torres, Ansu Fati (recién recuperado) y el joven Marc Guiu tendrán que dar un paso adelante.
También se baraja la posibilidad de que el club acuda al mercado de invierno en busca de un extremo, aunque la delicada situación económica limita mucho las opciones.
En el seno del vestuario, el golpe anímico ha sido tremendo. Pedri, muy amigo de Lamine, declaró a la salida del hospital: «Es muy duro verlo así. Es nuestro hermano pequeño, el que siempre nos saca una sonrisa. Ahora nos toca a nosotros tirar del carro por él».
Robert Lewandowski, por su parte, envió un mensaje público: «Lamine, aquí estaremos esperándote. Tú vuelve cuando estés al 200 %. Te queremos».
La confesión de Flick ha puesto sobre la mesa, una vez más, el eterno debate sobre la gestión de minutos de los jugadores jóvenes de élite.
Lamine Yamal llevaba disputados más de 2.200 minutos esta temporada entre todas las competiciones, una cifra altísima para un futbolista que aún no ha cumplido los 19 años.
Expertos médicos consultados coinciden en que la acumulación de partidos, sumada a la explosividad de su estilo de juego, ha sido el detonante de la lesión.
Aún así, nadie en el barcelonismo señala al entrenador. Al contrario: la sinceridad y la humanidad mostrada por Hansi Flick han reforzado todavía más el cariño que la afición le tiene al técnico alemán. «Es un padre para nosotros», resumió Gavi en zona mixta.
El fútbol español, y especialmente el barcelonismo, contiene la respiración esperando los próximos partes médicos. Lo único seguro es que Lamine Yamal no volverá a pisar un terreno de juego hasta que esté completamente recuperado, aunque eso signifique perderse lo que resta de 2025 y parte de 2026.