ÚLTIMA HORA: Vinicius Jr. ENFURECIDO exige públicamente a la directiva del Real Madrid que triplique su salario, incluso superando al astro Mbappé. “He dado demasiado por este equipo, pero nunca he recibido la recompensa que merezco”, declaró Vinicius. El presidente Florentino Pérez respondió inmediatamente en persona a la exigencia de Vinicius Jr. con un mensaje de nueve palabras que hizo que el jugador brasileño se sintiera avergonzado de su propia petición.

El mundo del fútbol se ha paralizado ante la bomba lanzada por Vinicius Jr. el 26 de noviembre de 2025. Tras el empate 2-2 del Real Madrid ante el Rayo Vallecano, el brasileño explotó en una rueda de prensa improvisada en el Santiago Bernabéu.

Exigió triplicar su salario actual de 18 millones de euros netos anuales, superando incluso los 26 millones de Kylian Mbappé, su compañero galáctico. Las palabras de Vinicius resonaron como un trueno en el vestuario madridista.

Vinicius, de 25 años y capitán adjunto del equipo, no se contuvo. “He dado demasiado por este equipo, pero nunca he recibido la recompensa que merezco”, proclamó con voz temblorosa, apuntando a sus 150 goles y tres Champions League con el club.

El contexto: una temporada irregular, con tensiones crecientes con el entrenador Xabi Alonso, quien lo ha sustituido en varios partidos clave. Fuentes cercanas revelan que Vinicius ve en su sueldo un desequilibrio con su rol de líder.

La directiva blanca, liderada por Florentino Pérez, no tardó en reaccionar. Pérez, el presidente histórico de 78 años, se reunió con Vinicius en privado esa misma noche. Según testigos, el magnate le espetó nueve palabras demoledoras: “El club te ha dado todo; tú das lo que debes”.

El mensaje, directo y sin concesiones, dejó al brasileño pálido y avergonzado, según reportes de Marca. Vinicius salió cabizbajo, reflexionando sobre su propia petición.

Este enfrentamiento no es aislado. Las negociaciones por la renovación de Vinicius, que expira en 2027, llevan meses estancadas.

El club ofreció 20 millones netos fijos más variables, pero el jugador y su agente, Frederico Pena, demandan 30 millones anuales, el contrato más alto de la historia madridista, al estilo de Cristiano Ronaldo. Pérez, fiel a su política salarial, rechaza romper la estructura para evitar precedentes con otros cracks.

Los aficionados están divididos. En redes sociales, #ViniciusExige domina las tendencias con más de 500.000 menciones. Algunos lo ven como un héroe reivindicativo: “Vini es el alma del Madrid, merece ser el mejor pagado”. Otros lo critican duramente: “Pérez le dio el Bernabéu, no pide caridad”.

En foros como Reddit, debates acalorados comparan su caso con el de Ramos en 2021, que acabó en salida libre.

Xabi Alonso, el entrenador bávaro contratado en 2024, está en el ojo del huracán. Vinicius ha insinuado públicamente su descontento con las tácticas de Alonso, que lo ha relegado al banquillo en un 30% de los partidos.

“No me siento valorado en el campo ni en el bolsillo”, confesó en su arrebato. Alonso, por su parte, minimizó el incidente: “Vinicius es clave, pero el equipo va primero”. Fuentes internas hablan de un ultimátum: renovación solo si Alonso se va.

Florentino Pérez, maestro de la gestión, ha manejado crisis peores. Recordemos su pulso con Ronaldo en 2018 o Di María en 2014. En una entrevista con El País el 27 de noviembre, Pérez defendió su postura: “El Real Madrid no se vende al mejor postor; se construye con valores”.

Sus nueve palabras a Vinicius no fueron improvisadas, sino un recordatorio de la filosofía madridista: lealtad por encima de euros.

Económicamente, el impacto es brutal. El club, con ingresos de 1.000 millones anuales, mantiene un tope salarial estricto para cumplir con el fair play financiero de LaLiga. Triplicar el sueldo de Vinicius costaría 54 millones extra, desequilibrando el vestuario. Mbappé, recién llegado, ya genera tensiones; superarlo sería dinamita.

Analistas de ESPN estiman que una salida libre en 2027 valdría 200 millones en pérdidas.

Los compañeros de Vinicius guardan silencio. Mbappé, su rival salarial implícito, posteó un emoji de puño en Instagram, mostrando apoyo velado. Bellingham, el mediocampista estrella, tuiteó: “Somos un equipo, no individuos”.

Pero en privado, hay murmullos: ¿y si Vinicius fuerza una venta? Clubes como Manchester City y PSG acechan, con ofertas saudíes de 350 millones sobre la mesa.

La prensa internacional amplifica el escándalo. The Athletic tituló: “Vinicius’ fury: Salary war at Real Madrid”. En Brasil, Globo Esporte lo pinta como víctima: “Pérez humilla a nuestro crack”. En España, AS revela que Pérez planea una reunión con todo el vestuario para “restaurar la unidad”.

El mensaje es claro: nadie está por encima del club.

Culturalmente, este pulso toca la esencia madridista. El Real Madrid no es solo un equipo; es una institución. Vinicius, ídolo contra el racismo y héroe de la Décima, representa el futuro. Pero su exigencia pública, vista como capricho, erosiona su imagen.

Fans en el Bernabéu corearon su nombre en el último partido, pero ahora dudan: ¿lealtad o ambición desmedida?

Psicológicamente, Vinicius está en crisis. Tras el racismo en Valencia y lesiones recurrentes, su confianza flaquea. Un psicólogo deportivo consultado por Mundo Deportivo: “Exigir en público es un grito de auxilio, no solo de dinero”.

Pérez, con su respuesta de nueve palabras, buscó reconducirlo: recordarle que el club lo “dio todo”, desde debut en 2018 hasta brazalete de capitán.

Políticamente, el episodio influye en LaLiga. Tebas, presidente de la patronal, usa el caso para presionar por más control salarial. Mientras, el Barça, rival eterno, se regodea: “Madrid en caos, nosotros en paz”. Pero el Madrid lidera la tabla con 32 puntos; un tropiezo podría encender la mecha.

Las implicaciones para la temporada son graves. La Champions League arranca en diciembre contra el Bayern; sin Vinicius motivado, el riesgo es alto. Alonso, bajo presión, podría rotar más, exacerbando tensiones. Pérez medita: ¿ceder un poco o arriesgar una estrella? Fuentes dicen que ofrece 25 millones como tope.

Internacionalmente, el United y el City sueñan. Pep Guardiola: “Vinicius encajaría perfecto”. En Arabia, Al-Hilal dobla apuestas. Pero Vinicius, en su corazón, es madridista: “Este club me cambió la vida”, admitió post-racismo. Su vergüenza tras las palabras de Pérez podría ser el catalizador para un pacto.

En resumen, la furia de Vinicius es un terremoto. Exigió triplicar sueldo, superando a Mbappé, pero Pérez lo puso en su sitio con nueve palabras lapidarias. El brasileño, avergonzado, reflexiona. El Madrid, resiliente, busca equilibrio: ¿renovación o adiós? La afición espera, el mundo observa.

Las repercusiones continúan. Al 27 de noviembre, Vinicius entrenó apartado, pensativo. Pérez convocó junta directiva: “Protegemos el legado”. En X, #PérezVsVini supera millones. Analistas predicen: si gana Pérez, Vinicius se queda; si no, verano 2026 será bomba.

Cooperación es clave. Alonso y Vinicius deben reconciliarse; Mbappé mediar. El Madrid, 15 veces campeón de Europa, sobrevive crisis. Pérez cierra: “Aquí se gana con honor, no con cheques”. Vinicius, herido pero talentoso, tiene chance de redimirse.

Al final, ¿capricho o justicia? Las nueve palabras de Pérez –”El club te ha dado todo; tú das lo que debes”– marcan el tono. Vinicius, desde la vergüenza, podría emerger más fuerte. El Bernabéu clama unidad; el fútbol, espectáculo eterno.

Related Posts

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *