El mundo colchonero se ha sumido en una profunda preocupación tras las declaraciones del entrenador Diego Simeone en la rueda de prensa previa al crucial encuentro de mañana contra el Real Betis en el Benito Villamarín.
El Cholo, con su habitual franqueza que tanto admira la afición rojiblanca, soltó una bomba que nadie esperaba: Julián Álvarez, el delantero argentino que ha sido el alma ofensiva del Atlético de Madrid esta temporada, podría no estar disponible para el partido.
«Julián tiene una molestia en la rodilla que nos obliga a ser cautos. No quiero arriesgarlo, aunque él insiste en jugar. Mañana lo evaluaremos, pero es probable que no esté», reveló Simeone con el rostro serio, dejando un silencio pesado en la sala que se extendió como un mal presagio.

La noticia ha caído como un jarro de agua fría en el Metropolitano y entre los miles de atléticos que sueñan con mantener el paso firme en LaLiga, donde el equipo acumula 25 puntos tras 13 jornadas, a solo tres del líder Real Madrid.
Álvarez, apodado «La Araña» por su velocidad y olfato goleador, ha sido el faro indiscutible del ataque colchonero desde su llegada por 81,5 millones de euros procedente del Manchester City en el verano de 2024.
Con nueve goles y cuatro asistencias en 15 partidos esta campaña –incluyendo un doblete inolvidable en el derbi madrileño contra el Real Madrid el pasado octubre–, su ausencia sería un golpe devastador.
Simeone lo sabe mejor que nadie: «Julián no es solo un jugador; es el motor que impulsa a todo el equipo. Perderlo ahora, en este calendario infernal, nos complica la vida, pero su salud está por encima de todo».

El origen del problema se remonta al último entrenamiento del miércoles, donde Álvarez notó un pinchazo en la rodilla derecha durante una sesión de alta intensidad.
Fuentes del club confirman que se trata de una distensión muscular con posible afectación en el ligamento colateral, similar a la que le obligó a perderse el debut en Champions League ante el Liverpool en septiembre.
Entonces, tras una molestia ante el Villarreal, Simeone optó por la precaución y lo dejó en Madrid, una decisión que generó críticas iniciales pero que evitó una lesión mayor. «Es la misma zona, pero esta vez duele más.
Las pruebas de esta tarde serán clave», explicó el médico del equipo, el doctor Ireneu Valiente, en un comunicado breve que no hizo más que avivar la inquietud.

La afición, acostumbrada a las guerras épicas del Cholo y a la garra de sus guerreros, ha respondido con una oleada de apoyo que inunda las redes sociales. En cuestión de minutos, #FuerzaJulian y #ArañaVuelve se convirtieron en tendencia mundial, con más de 500.000 menciones en X (antes Twitter).
«Julián, el Metropolitano te espera con los brazos abiertos. Recupérate y vuelve a clavar puñales», tuiteó un hincha con miles de likes. Otro, desde Buenos Aires, añadió: «En Argentina rezamos por ti, Araña. Eres el orgullo de la Scaloneta y del Atleti».
Incluso rivales como aficionados del Betis han mostrado solidaridad: «Que se recupere pronto, es un espectáculo verlo jugar». El club, sensible a esta marea emocional, ha lanzado una campaña en sus canales oficiales: «Juntos por Julián: Tu energía es su fuerza».
Horas después, un vídeo emotivo con mensajes de compañeros como Griezmann, De Paul y Morata ya supera el millón de visualizaciones.
Simeone, en su comparecencia, no ocultó la gravedad del momento. «Todos estamos preocupados. Julián ha sido clave en nuestra racha de ocho victorias en los últimos diez partidos. Sin él, el ataque pierde chispa, pero el Atlético es un equipo y no una persona.
Mañana, si no está, confiaremos en Sorloth y en el canterano Javi Galán para cubrir su rol. Pero ojalá las pruebas de esta noche nos den la alegría de verlo en el once».
El entrenador argentino, que conoce como nadie el cuerpo de sus pupilos tras una década en el banquillo colchonero, recordó anécdotas de resiliencia: «Recuerdo cuando Griezmann se lesionó en 2018; volvimos más fuertes. Julián es joven, tiene 25 años y un futuro infinito. Esto es un bache, no el fin».
La lesión llega en el peor momento posible. El calendario del Atlético es un verdadero calvario: tras el Betis, esperan el derbi contra el Real Madrid el 30 de noviembre, seguido de un doblete en Champions League ante el Benfica y el PSG.
Con bajas acumuladas como la de José Giménez por molestias en el gemelo y la duda de Rodrigo De Paul tras un golpe en el último partido, Simeone ya baraja rotaciones drásticas. «No podemos forzar.
El fútbol es un deporte de ida y vuelta; hoy duele, pero mañana volvemos a pelear», filosofó el Cholo, fiel a su mantra de intensidad y colectividad.
En el seno del vestuario, el impacto es palpable. Antoine Griezmann, el eterno capitán, fue el primero en romper el silencio en Instagram: «Hermano, el equipo te necesita, pero tú nos necesitas a nosotros más ahora. Recupérate con calma, la Araña siempre regresa más letal. 💪❤️».
Rodrigo De Paul, compañero en la selección argentina, añadió un toque de humor para aliviar la tensión: «Juli, si no juegas mañana, ven a verme a Buenos Aires. Pero sé que volverás para el derbi y meterás un hat-trick. Te quiero, crack».
Lionel Scaloni, seleccionador de la Albiceleste, también se pronunció desde afar: «Julián es un guerrero. Argentina y el Atleti lo extrañamos, pero prioricemos su salud. Lo esperamos con los brazos abiertos para las eliminatorias».
Los médicos del club, liderados por Valiente, han programado una resonancia magnética esta tarde para determinar la gravedad exacta.
Si se confirma una distensión leve, Álvarez podría reaparecer en una semana; en el peor escenario, una inflamación mayor lo apartaría un mes, justo cuando el Atlético aspira a consolidarse en el top 3 de LaLiga y avanzar en Europa.
«No es una rotura, gracias a Dios, pero el dolor es real y no queremos que evolucione mal», detalló el doctor, recordando que Álvarez ya superó una similar en septiembre, regresando más fuerte tras un descanso forzado.
Mientras tanto, la prensa internacional no ha tardado en reaccionar. The Guardian tituló: «Simeone’s Spider in Doubt: Atlético’s Attack Under Threat», destacando cómo la posible baja de Álvarez podría beneficiar al resurgir del Real Madrid en el derbi. En Argentina, Olé clamó: «¡No, Juli! El Atleti tiembla sin su Araña».
Y en Madrid, Marca analizó: «Simeone, el mago de las rotaciones, deberá sacar oro de la cantera para tapar el agujero». Expertos como el exrojiblanco Emilio Butragueño opinaron: «Álvarez es diferencial. Su pressing y olfato son únicos; sin él, el Atleti pierde un 20% de peligro».
La afición, ese colchón inquebrantable del Cholo, ya organiza vigilias virtuales y cadenas de oración en redes. En el foro de colchoneros.com, un hilo con 10.000 respuestas reza por la recuperación: «Julián, tú que salvaste al City en finales y al Atleti en derbis, sálvate tú ahora».
Simeone, en un guiño final, cerró su rueda de prensa con optimismo: «Rezamos todos, sí. Pero el Atlético no se rinde. Mañana, con o sin Julián, saldremos a morder como siempre».
El fútbol, cruel y apasionado, pone a prueba una vez más la fe colchonera. Julián Álvarez, el chico de Calchín que conquistó el mundo con la Scaloneta y ahora ilusiona al Metropolitano, necesita un milagro de rodilla. Pero si alguien puede tejer una red para volver, es él. Fuerza, Araña.
El Wanda te espera.