Un niño de 7 años que lucha contra un tumor cerebral maligno expresó su último deseo: quiere llamar a sus dos héroes, Arda Güler y Luka Modric.
Pero no fue solo una llamada telefónica; fue algo mucho más grande, ¡y tanto el hospital como su familia quedaron atónitos! Lee más en los comentarios.

En los tranquilos pasillos del renombrado hospital infantil de Estambul, se desarrolló una historia llena de esperanza y humanidad. Diagnosticado con un tumor cerebral maligno hace seis meses, Emir Kaya, de siete años, conquistó el corazón del mundo con su simple pero profundo último deseo.
Entre extenuantes sesiones de quimioterapia, Emir soñaba con conectar con ídolos del fútbol como las estrellas del Real Madrid, Arda Güler y Luka Modric.
El viaje de Emir comenzó de forma bastante inocente. Hijo de un modesto actor de Ankara, Emir mostró sus primeros síntomas la primavera pasada: constantes dolores de cabeza y fatiga, que sus padres inicialmente atribuyeron a dolores de crecimiento.
Tras una serie de pruebas, los médicos dieron la devastadora noticia: glioblastoma, un tipo agresivo de cáncer cerebral. El pronóstico era desalentador, con tasas de supervivencia para niños de su edad inferiores al 20 %.
A pesar de las adversidades, el espíritu de Emir se mantuvo inquebrantable. El fútbol se convirtió en su vía de escape.
Mientras veía los partidos del Real Madrid en el pequeño televisor de su habitación de hospital, admiraba a Arda Güler, con sus raíces turcas y su espíritu joven, y a Luka Modric, con su magistral control del mediocampo y su humildad.
«Quiero hablar con ellos», le susurró Emir a su madre una noche, con los ojos brillantes a pesar del dolor.

El deseo se hizo público gracias a una publicación viral en redes sociales de la familia de Emir. Se compartió en plataformas como X e Instagram, recibiendo miles de “me gusta” y retuits. Los aficionados reaccionaron, etiquetando a los jugadores y usando hashtags como #EmirsWish.
La historia rápidamente llamó la atención de Make-A-Wish Turquía, una organización dedicada a cumplir los sueños de niños con enfermedades graves.
Los coordinadores de Make-A-Wish trabajaron incansablemente. Contactaron con el equipo de relaciones públicas del Real Madrid y les explicaron el estado de Emir y su admiración por la pareja. Inicialmente, se organizó una videollamada, un gesto habitual para deportistas apasionados.
Pero lo que siguió superó todas las expectativas, transformando una simple petición en un evento inolvidable.
Una fresca mañana de octubre de 2025, el hospital bullía de actividad inusual mientras Emir yacía en la cama, rodeado de monitores y sueros. Los guardias de seguridad llegaron discretamente, acompañados por un pequeño grupo.
Para asombro de las enfermeras y los médicos, Arda Güler y Luka Modric entraron por la puerta, no virtualmente, sino en persona.
Los jugadores habían volado desde Madrid a medianoche, reorganizando sus horarios de entrenamiento con la aprobación del club. Güler, la estrella turca de veinte años, llevaba una camiseta firmada con el nombre de Emir.
Modric, la leyenda croata de 40 años, había traído el balón del partido de la victoria del Real Madrid en la Champions League y mensajes personalizados de sus compañeros.
Cuando las estrellas entraron en la habitación, Emir abrió los ojos de par en par, sorprendido. “¿Es esto real?”, preguntó con una voz apenas susurrante. Güler se arrodilló junto a la cama, hablando en turco para que Emir se sintiera como en casa.
“Ahora eres nuestro héroe”, dijo Güler, compartiendo anécdotas de los desafíos que enfrentó en las filas del Fenerbahçe.

Modric, con su calma característica, relató anécdotas de su carrera, haciendo hincapié en la resiliencia. “El fútbol nos enseña a luchar, igual que tú”, le dijo a Emir.
La visita duró más de una hora, llena de risas, fotos e incluso una mini clase de fútbol con una pelota blanda en la habitación.
Pero la sorpresa no terminó ahí. Ambos anunciaron que habían organizado la asistencia de la familia de Emir a un partido del Real Madrid en el Santiago Bernabéu una vez que su tratamiento le permitiera viajar.
También se comprometieron a seguir apoyando a través de una fundación que cubre los gastos médicos adicionales que no cubre el seguro.
El personal del hospital se quedó sin palabras. La oncóloga de Emir, la Dra. Ayla Demir, describió la escena como “mágica”. En una entrevista posterior a la visita, comentó: “Hemos visto a famosos enviándose mensajes de texto, pero ¿este nivel de compromiso? Es raro.
Le ha levantado mucho el ánimo a Emir y podría ayudarle en su recuperación”.
Los padres de Emir, conmovidos, abrazaron a los jugadores entre lágrimas. Su madre, Selma Kaya, comentó más tarde: «Esperábamos una llamada, quizás un vídeo. Pero vinieron y le tomaron la mano. Fue más de lo que podíamos imaginar. Nuestro hijo sonrió más que en meses».
La historia se extendió rápidamente más allá de Turquía. Los medios de comunicación internacionales se hicieron eco del incidente, destacando el lado humano del deporte profesional. Los canales oficiales del Real Madrid difundieron fotos inspiradoras que obtuvieron millones de visualizaciones y recaudaron fondos para la investigación del cáncer pediátrico.

Los expertos están evaluando el impacto de estos gestos. El psicólogo infantil Dr. Mehmet Özkan explicó: «Para los niños que enfrentan una enfermedad terminal, conceder un deseo les proporciona fortaleza psicológica. Les recuerda que no están solos, lo que podría mejorar el cumplimiento del tratamiento y el pronóstico».
El estado de Emir sigue siendo crítico debido a la radioterapia en curso. Sin embargo, la visita creó un ambiente positivo. Amigos de la familia informaron que Emir está comiendo mejor y pasando más tiempo en fisioterapia, entusiasmados con el viaje prometido.
El evento destaca el alcance global del fútbol. Arda Güler, a menudo conocido como el «Messi turco», ha utilizado su plataforma para obras benéficas, apoyando programas juveniles en Turquía.
El ganador del Balón de Oro, Modric, es conocido por sus discretos actos de bondad, como visitar a niños afectados por la guerra en Croacia.
Los críticos pueden afirmar que esta noticia es una estrategia publicitaria, pero los participantes afirman lo contrario. Un portavoz del Real Madrid declaró: «Nuestros jugadores están jugando con todo el corazón. La valentía de Emir les ha conmovido profundamente».
A medida que octubre de 2025 se acerca a su fin, la historia de Emir nos recuerda la fragilidad de la vida y el poder de la bondad. En un mundo dividido por rivalidades, dos estrellas del fútbol cruzaron océanos para llevar felicidad a un niño.
Aficionados de todo el mundo siguen compartiendo mensajes con la etiqueta #ForEmir. Campañas de recaudación de fondos han recaudado más de 50.000 € para su atención, lo que demuestra el poder de la buena voluntad colectiva.
Mientras continúan los problemas médicos, momentos como estos ofrecen consuelo. Emir ahora sueña no solo con sobrevivir, sino también con jugar al fútbol en el campo con sus héroes.
La gratitud de la familia se extiende a todos los involucrados. “Gracias, Arda y Luka”, escribió Selma en línea. “Nos dieron esperanza cuando más la necesitábamos”. En definitiva, no se trata solo de fútbol; se trata de humanidad.
El deseo de Emir, cumplido, nos anima a todos a cultivar nuestros sueños y mostrar compasión. A medida que los comentarios llegan, los lectores comparten historias similares, creando una comunidad de apoyo. Para obtener más información sobre la condición de Emir, siga las cuentas de redes sociales de la familia.